Encuentros Cercanos con el Tercer Tipo

Hace dos semanas atras, mi estimado amigo Israel —alias Papito— me comento que el Claudio, uno de sus amigos motoqueros, le propuso hacer un viaje en motocicleta hasta el Lago del Cura. Alla pernoctarian en el camping, y aprovecho la ocasion para invitarme. Pero acampar en los Estados Unidos a  mi no me entuciasma mucho porque, aunque todavia me impresiona esa disposicion de los gringos para preservarlo todo y vivir bien, ir a un camping con baño y ducha con agua caliente me resulta demasiado cuico. Al menos no encaja con mi concepto de acampar. Con el paso de los dias  fui cambiando de parecer y comence verlo como la oportunidad de probar si mis habilidades campisticas se mantienen vigentes. Despues de todo, el ultimo camping camping al que asisti fue en el 2004 cuando se me ocurrio la formidable idea de llevar a mi —en aquel entonces— polola Boricua a conocer el sur de Chile y casi le dio hipotermia en el Lago Cucao.

Termine por aceptar la invitacion, y el sabado me levante temprano a preparar mi moto. Acomode la mochila y el saco de dormir, y despues de darle una revisada a medias a los frenos y el aceite sali a encontrarme con mis colegas. Apenas llegue a la casa del Papito, este me conto que Gabriel, su ex-jefe, se uniria a la comitiva. Luego de reiterados llamados al celular, Gabriel aparecio a eso de las 10am y media hora despues saliamos en formacion hacia nuestro destino. Durante el trayecto nos llovio de todo: agua, piedrecillas, e insectos. De cuando en cuando nos deteniamos a planificar estrategias, estirar las piernas, comer, y mear, y a pesar de los 408 km que nos separaban del destino y las casi 7 horas que duro el viaje, yo disfrute bastante el camino y en especial esa extraña sensacion que provoca girar el acelerador de la moto y llevarla por sobre los 100 km/h.

Y por fin llegamos al lago. El acceso era a traves de una ruta escenica espectacular, con muchos pinos y ese aroma a aire limpio y fresco que dan ganas de recostarse y que te dejen morir ahi. El lago esta dentro de un parque estatal por lo cual nos dirigimos por la entrada principal hacia la garita del guardaparques que era atendida por una gringa de esas que parece que jamas ha visto el sol. Con la simpatia y cordialidad acostumbrada, esta mujer nos dio la bienvenida y entre chistes y burlas nos informo de la presencia de un oso que merodeaba por el camping durante la noche. La noticia no fue nada grata: Gabriel pregunto si habia un hotel cerca; los demas preferimos resignarnos y continuar. Desde ahi proseguimos hasta el edificio de la administracion del parque donde nos registramos e indagamos respecto del animalito que nos atemorizaba,

Es un cachorro de oso negro de aproximadamente dos años. Ya hemos capturado tres y todavia nos falta este. No dejen comida afuera de las carpas ni menos adentro.Tampoco guarden comida en las motos, sino mañana seguramente las encuentran destrozadas. Saquen toda la basura y dejenla en los basureros. Aca no es comun avistar osos. Por lo tanto no tenemos contenedores para la comida...
Y hay mas gente en el camping?
Si. El parque esta lleno

De seguro que no es lo mas inteligente, pero saber que hay mas gente cerca brinda tranquilidad: habria que tener demasiada mala cueva como para que el oso lo escoja a uno como cena. Llegamos al sitio que nos fue asignado y procedimos a montar el campamento no sin que antes se formara una disputa por la manera en la que distribuiriamos las carpas. Como cualquier macho que se precie de valiente, todos queriamos que nuestra carpa quedase rodeada de las demas. Finalmente las dispusimos como formando una L y procedimos a darle el bajo al asado que no deseabamos compartir con el amigo oso. Yo miraba a mi alrededor y note que tenia sentimientos encontrados. Si bien el camping estaba lleno, lo que mas se veia eran RVs en vez de carpas. Por otra parte, ya he visto y fotografiado varios animalitos en estado salvaje, y un oso y un lobo se verian bien en mi galeria fotografica. De todas maneras decidi que esta no era la ocasion apropiada y me entregue a un juego de domino con mis compañeros quienes se inspiraban para putear a Gabriel que se fue a dormir y nos dejo cojeando.

Poco antes de las 11pm el camping estaba en silencio y quedaba poca gente deambulando por los alrededores. A mi me habia bajado el sueño hacia rato y nada mas pensaba en encerrarme en mi carpa y roncar como si mi linda mujercita no estuviese conmigo. Por suerte, mis colegas tenian el mismo animo que yo, y luego de apagar el fuego y dejar la comida sobrante en un lugar que nos parecio seguro, nos despedimos y me fui a dormir. Lo ultimo que recuerdo fue el ruido de unos peos y unos ronquidos, pero no tengo claro en que momento perdi la conciencia. El asunto es que desperte repentinamente con esa sensacion de que algo andaba mal. Habia un silencio absoluto que me parecia medio sospechoso, y al cabo de unos cuantos minutos oi a lo lejos una sonajera de objetos cayendo con violencia. Al poco rato regreso el silencio  el cual fue nuevamente interrumpido, esta vez por el ladrido furioso de un perro campista. Yo empece a contraer mi esfinter con fuerza mientras me decia a mi mismo, "no puede ser!" El ruido de objetos cayendo provenia de todas direcciones con solo unos minutos de diferencia, y solo el ladrido de algun perro lo interrumpia. Derrepente senti que el escandalo provenia del RV que estaba frente a nuestro campamento. Tome la linterna y acerque el cuchillo sigilosamente, y me obligue a trazar un plan para contrarrestar un eventual ataque. Sin embargo, la ferrea contraccion rectal acabo por abortar todos mis esfuerzos.

Otra vez volvio el silencio, esta vez mas prolongado, y justo cuando pensaba que ya todo habia acabado senti que algo agitaba una bolsa plastica muy cerca de mi cabeza. Mi esfinter estaba haciendo un esfuerzo sobrenatural por mantener ni honra intacta, y mi mente batallaba contra mi tratando de convencerme que no habia nada que temer. Pero mi curiosidad pudo mas que mis temores, y luego de recordar algunos consejos que oi de alguien que estuvo cerca de ser atacada por un oso, me decidi a averiguar. Mantuve mi respiracion lo mas suave posible para que lo que fuese que estuviera afuera de mi carpa ni se enterara que yo estaba ahi, y a medida que agitaba la bolsa, yo aprovechaba de abrir el cierre del mosquitero. Cuando consegui abrirla unos 15cm, acomode mi ojo y mire. Y ahi estaba el muy cabron: recostado entre mi carpa y mi moto sometiendole a una bolsa que  contenia quien sabe que cosa. Instintivamente tome mi cuchillo y, sosteniendolo firmemente en mi mano sin saber que hacer con él, comence a saludar mentalmente a la mama del oso, la mia, la de mis colegas, de la de los guardaparques y otras mas que ya ni recuerdo, "pasarme a mi esta huea!!!" Talves Winnie the Pooh no estuvo ni cinco minutos disfrutando el comodo espacio que habia cerca de mi carpa, pero para mi fue lo suficiente como para saludar a todas las mamas del mundo.

Posteriormente el ruido de la bolsita ceso, y minutos despues comence a oir voces humanas y el ruido de los cierres de las carpas. Los cuatro motoristas junto con el guardaparques que en ese momento andaba de ronda se reunieron alrededor de mi carpa. Las versiones del suceso fueron las siguientes:

Version 1: [...] Yo encontre al oso cerca del basurero. Lo alumbre con la linterna y le dije que siguiera, y se fue por ahi. Unos campistas me avisaron que les comio el tocino...
Version 2: (ya la conocen)
Version 3: No, che! Yo le vi la sombra cuando paso corriendo por el lado de nuestras carpas.  Lo sentiste cuando paso por aqui? Si hasta el suelo se remecio. Pero yo creo que habia mas de un oso porque el ruido venia de asha y de aca bien seguido...
Version 4: Yo no oi nada, che.
Version 5: Coño! Y porque no me despertaron!

Apenas amanecio nos levantamos para preparar el desayuno. La conversacion estuvo exclusivamente dedicada —como era de esperar— al oso. La experiencia de cada cual se enriquecio a medida que nuevos detalles surgian, y al final todo termino en chistes, risas, y lamentos por la carne que se desperdicio en favor de nuestra integridad fisica. El dia continuo con una controversia respecto de la mejor tecnica para preparar panqueques, el desmantelamiento del camping, y un reparador baño en las tibias aguas del lago; todo matizado con el encuentro cercano con aquel animal. De regreso nos pillo la noche en plena carretera, cuya oscuridad y desolacion jamas me habian parecido tan fascinante. Y si bien tenia la cabeza puesta en no atropellar a un ciervo, tampoco dejaba de pensar en la experiencia de la noche anterior. Mas que nada, me preocupaba la manera en la que Lorna iba a reaccionar. Para mi tranquilidad psicologica, preferi creer que  fue mejor que el oso rondara por mi carpa en vez de la carpa del roncador o la del flatulento. Sino, quien sabe si todavia estarian con vida. Llegue a casa pasada la medianoche y me fui directo a la ducha y despues a la cama. Ahi estaba mi mujercita acostadita esperandome, ansiosa por saber como me habia ido. En un principio no sabia como empezar y titubee durante un rato, pero como no la iba a privar del placer de oir otra de mis tantas aventuras, fije la vista en el ventilador del techo y comence,

Me creeriai si te cuento lo que me ocurrio anoche? ...

Para la posteridad decidi preparar este video, y aprovecho este espacio para desearle a Claudio todo el exito del mundo en la nueva etapa de su vida que iniciara en Chile.  Algunas fotos las robe de su facebook. Que si volveria a acampar en aquel parque? Obvio que si!

9 piensan que...:

Claudia Canifru dijo...

Manso ni que pique en moto, me acordé cuando juimos pa Bariloche andaban unos lolitos en moto, con una cara de cansados los pobres, daba pena verlos. Pero ellos felices yo cacho.

Miré y remire y no vi fotos del oso. Igual cuático.

Saludos mi lolo.

Voy y vuelvo dijo...

seguro que con lo cagado que estaba iba a tomar la camara pa fotografiarlo jajaja

Lymaris dijo...

Tengo que decir que me disfruté mucho esta aventura, y me reí alto y bueno según leía. Pero ¿por qué no despertaste al amigo de la versión 5? jajaja Ah, y muy chévere el video.

Voy y vuelvo dijo...

las probabilidades que el oso lo fileteara -o me fileteara- eran muy altas. y a eso sumale lo de mi esfinter...

Claudia Canifru dijo...

En Chilito para ser secretaria hay que pasar por "Institutos Profesionales". Es como carrera técnica yo cacho. Lo pior de todo es que se gana más que un periodista, que pasa 5 años en la U. Cosas de Chilito nomás.

Saludos.

Leslie Miranda dijo...

Puta que me reí! Muy buena historia. Una vez me pasó algo parecido, pero con un burro (NO ES CHISTE) que se comió unos panes y se tomó el agua que habíamos dejado en una olla gigante cerca de la carpa. Igual me asusté, yo cacho que con un oso me cago, literalmente.

Sabina Atalaski dijo...

Bríiiiigido lo del oso. Hace unas semanas los ví en el zoológico y... las medias garritas, las cagás.

Habría sido muy pelúo hacerte el muerto pa que no te comiera...jejeje

Pero lo chistoso habría sido que te fallara realmente el esfínter (y hubierai subido fotos)... ésa sí sería de antología.

Voy y vuelvo dijo...

eso demuestra que tengo un culo a toda prueba

bellota_b dijo...

Dijiste muchas veces(dos) que trataste de controlar tu sfinter,lo cuál eso me provocó dudas en la veracidad :D,y eso...arta mala cue' en ser justo tu moto y tu carpa toqueteara el oso.
Y lo mismo de la chuchetis,esperé las fotos en el video y na' :D


saludines!!!!!!!!